Autores / CAMPILLOS

CAMPILLOS

El 27 de diciembre de 1973 nació en Sevilla un niño precioso, pero nos da igual ese niño. Es más, que le den. Valeriano Campillos nació un soleado 18 de julio de 1971 en Valencia. Por aquel entonces era mucho más joven que ahora. Su infancia fue muy dura, de colegio en colegio hasta siete. Un dato muy importante de su vida es que Valeriano jamás ha llevado perilla, ni cuando estaba de moda. Cuando se cansó de ir de colegio en colegio se marchó a Madrid a estudiar arte dramático. Tuvo que trabajar de casi todo Bueno, está bien, seamos sinceros, de todo. Después de hacer algunos trabajos en televisión descubrió casualmente el mundo de la radio. Hasta hoy. Lleva bastantes años despertando todos los días a mucha gente. Primero en Anda ya, de los 40 principales, y ahora en Ya te digo, de Europa FM. Muchas chicas, incluida tu novia, se levantan y se duchan con él todas las mañanas. Es decir, escuchándolo. Un día una joven y guapa editora le propuso escribir un libro. Valeriano pensó que era una excusa para ligar con él, pero aceptó. Es el libro que tienes en las manos. Al final entre ellos no pasó nada. Valeriano tiene como compañero de piso un trozo de fuet que vive en su nevera y le hace la vida imposible. Nacido en una masía catalana, fue elaborado con mucho cariño, es decir, fue un fuet deseado en todo momento. No nació de fuetnalty. De buena familia: ibéricos y añejos. Al poco de nacer estuvo colgado un tiempo, como marca la tradición, para secarse y curarse. Los fuets rebeldes se quedan colgados toda su vida. Cuando el fuet tuvo edad para abandonar la masía familiar, fue etiquetado y envuelto en papel de celofán de color granate y vendido a una empresa que se encargaba de hacer cestas de Navidad. Allí, en una cesta, estuvo encerrado en un almacén rodeado de tabletas de turrón, frutas en almíbar y licores malos hasta que una empresa compró la cesta y se la regaló a uno de sus trabajadores. Ese trabajador, llamado Valeriano Campillos, lo liberó dela cesta junto al resto de productos. El fuet fue a parar a un rincón de la nevera. Con el tiempo comenzaron una bonita relación. Hoy es el fuet más popular que existe y a la vez el más envidiado por su especie, ya que es el primer fuet de la historia que protagoniza un libro.

Obras de este Autor 1 obra