Casero con mi esposa en Ecatzingo

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También por la mañana cuando se acaban de despertar y no han ni desayunado ya se están chupando las panochas y las vergas de lo caliente que están estos chavos. Casero con mi esposa en Ecatzingo.Putonga que se encuentra en casa de un cliente que la llamo para tener con ella sexo. Su garganta es mi tesoro y cuando para un poco para respirar yo le insiste de que siga y que me haga feliz con esa forma tan chingona que tiene de chupar pingas. No hace nada de daño con los dientes porque lleva años haciendo mamadas y sabe bien como hacer gozar a un wey.

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